Me gustó mucho verme en la pantalla grande porque entendí mucho de lo que antes me habían dicho, y eso me ha dado seguridad y fortaleza. Eso es lo que podría haber respondido cuando me lo preguntaste, me sentí muy sorprendida, y hay aún cosas que no puedo dimensionar, fue un shock de esos que son buenos, pero intenso igual. Me sentí muy agradecida también por lo que hiciste para que la película exista, y si, quería abrazarte mucho, pero no lo hice, y claro que quería hablar mucho contigo pero tampoco lo hice, me lamento, si, también, y mucho y no lo quiero ni pensar porque me duele, me pone triste. Pero me quedo con imágenes muy valiosas, como tu sonrisa. Llegaste puntual como siempre, pulcra, la más presentable. Si me hubiera acercado a hablarte te hubiera preguntado tu opinión sobre lo que viste, te hubiera dicho que me siento muy contenta de ser parte de una pieza que me parece que tiene todo lo que le falta al cine mexicano contemporáneo, te hubiera dicho como sentí que se me salía el corazón cuando comenzó la proyección, te hubiera dicho también que el sonido me dejó impresionada, y te diría mi top tres de las escenas que por ahora son mis favoritas. Pero no, en cambio no dije nada, no me acerqué, por qué, no lo alcanzo a entender todavía, pero sé que tiene que ver con el no querer hacerte sentir incómoda, o hacerte sentir obligada a hablar conmigo. Lo lamento, y es verdad. Te extraño.
sábado, septiembre 13, 2025
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