Que difícil me está resultando terminar el libro de mi abuela, no sé si dejarme ir con todas las emociones o simplemente tratar de quedarme más en el lado objetivo, invoco al sentido de justicia, pero un libro es un libro, mis hermanos han presionado últimamente pues ya lo quieren leer, y ya está completo, sólo falta esa parte en la que explico el contexto actual de lo que siento con respecto a haber tenido esa experiencia. En fin.
Por otro lado mi madre descubrió, con la ayuda de otra abogada, que el abogado actual sólo les ha mentido, y no ha hecho nada, al menos no todo lo que ha dicho, y se vino abajo, o sea ella y su ánimo, y no es para menos, me ha dicho que jamás pensó que a su edad tendría este tipo de experiencias, y sonreía incrédula, yo le dije que era bueno esto, o sea positivo, porque así ya sabían por donde continuar, y que si estaba dispuesta a seguir pues que justo para eso están los abogados, que si van a trabajar ahora con la otra abogada que dejara que ella se hiciera cargo, pero con garantías. A saber.
Yo sólo sé que hoy por la mañana una canción de Benito me hizo llorar, y que quiero poner mi casa muy bonita. Te extraño.