Amor libertad, hoy fue la primera sesión del taller y estoy muy conmovida, las asistentes están en diferentes partes del mundo y agradezco mucho que sean parte de esto, de tener ganas de escribir sus historias y de las mujeres de su familia, es algo como sagrado y fuerte, porque cada vida es distinta pero todas se han desarrollado, o han sucedido aquí, por lo tanto todas podemos acceder en ciertos puntos en ciertas vertientes; es extraordinario como nos entendemos. Para mi es un ejercicio fuerte, porque soy como una guía de ese proceso, por lo que he estado preparándome con tiempo, mi sensibilidad está intacta, y es una gran herramienta, lo que me toca es encontrar el lenguaje, las formas, las herramientas, para que el espacio, el tiempo y las vivencias compartidas se sientan en un lugar seguro. Me gusta hacer este taller, porque cada vez me siento más capaz de acompañar los procesos creativos, siempre con respeto, con sinceridad. Una vez me dijiste, mientras desayunábamos, que no podía dejar el trabajo a medias, y después lo tuve claro, ahora lo aplico, lo entendí, por muchas razones, y me siento afortunada, me emociono mucho, y ellas lo notan, y lo agradecen, cada una está pasando por momentos muy distintos, todas son de diferentes edades, lejanas unas de otras, pero dispuestas a acercarnos en este espacio.
Tengo mi diario de campo, y ahí escribo todo con respecto a este tema, me siento orgullosa de ser parte de esto, me siento valiente, porque el ingrediente principal para que este taller exista es la libertad; te adoro. Te extraño.