La calma del azul
El frío de aquel lugar
Los huesos congelados
Una cena junto al fuego
Y esa sonrisa que hipnoticé por un instante
Y a mí me hipnotiza esta eternidad. Te extraño.
Vamos a escribir sobre experiencias derivadas de la música, y la cultura en general.
La calma del azul
El frío de aquel lugar
Los huesos congelados
Una cena junto al fuego
Y esa sonrisa que hipnoticé por un instante
Y a mí me hipnotiza esta eternidad. Te extraño.
Amor libertad, ya se siente la llegada del viento, no de cualquiera, el de otoño, y pienso aquí, en el presente, en abrazarlo, en agradecerle la calma, en la soledad. Dijiste que estás bien, y te creo, espero que la ecualización sea total, y permanente, que nada la desequilibre, que no vuelvas a esas mareas que movieron todo, que todo lo triste y negativo de esos tiempos esté desaparecido.
Tengo mucho sueño y mucha emoción por qué los días pasan y te pienso. Te extraño.
Verte, amor libertad, verte, tu sonrisa, tu mirar, tus manos, escucharte, esa voz, la voz, aquella que escuché a veces tan cerca, en el oído. Anoche desperté tan asustada, soñé con monstruos, no los soporto, y te escribí como reflejo, lo siento, lo siento mucho; me sentí como la canción de Drexler, cuando dice: Yo contigo mantengo las distancias, mi anhelo las rompe, alegremente.
Es tan fácil amarte, y extrañarte, lo siento tanto, en serio, se supone que no debería sentir esto, y está aquí, aquí, mejor guardo silencio. Te extraño.
Me gusta que los domingos sean lentos, que me alcancen para hacer nada, sólo para ver los diferentes tonos azules del cielo durante la tarde, que me dejen disfrutar de la presencia de mis padres, y que me hagan tomar pequeñas siestas durante el día, me gustan los domingos así, en tranquilidad, depurando las ideas, para que queden solo las importantes, con las que voy a iniciar otra semana. Tengo que estar muy lista pues me hace mucha ilusión todo, ir a tus tierras, seguir con la peregrinación, pero sobre todo me hace ilusión indecible el verte, me dan nervios, pero de esos bonitos, de esos que sólo tu provocas amor libertad. Te extraño.
Amor libertad que alegría despertar, tenerte en la mente y de pronto leerte, me haces sonreír toda adormilada, entre cobijas. Este día ha estado cansado, aunque tranquilo y con calor, me gusta descansar, me emociona saber que nos veremos, mucho, me dan los nervios, vuelvo a sonreír y otra vez me siento adormilada, muero de sueño, y ya estoy otra vez entre cobijas, me gusta saber que estás bien, pienso que estás contenta, y me alegro desde el corazón por ello. Te extraño.