Reacomodar un librero, esa fue la aventura de hoy, lloré, reí, leí, tiré, parecía que estaba en una película de cine independiente, de esas que son a una cámara abierta, y ya, sin trama aparente, pero profunda, o así me sentí. Recordé fracasos y aciertos, escuché música todo el tiempo, mucha nueva.
Siempre he creído que eres muy valiente, y no sabes lo maravilloso que me resulta saber que todo lo haces por amor, para vivir plena y estar contenta, con tu mirada brillante y descansando en libertad, me parece el acto más valioso, darle su lugar a la vida. Esa eres tu, haciendo día a día lo mejor para ser, para estar, y te admiro y respeto por ello, siempre lo haré. Te extraño.