Amor libertad, ya se siente la llegada del viento, no de cualquiera, el de otoño, y pienso aquí, en el presente, en abrazarlo, en agradecerle la calma, en la soledad. Dijiste que estás bien, y te creo, espero que la ecualización sea total, y permanente, que nada la desequilibre, que no vuelvas a esas mareas que movieron todo, que todo lo triste y negativo de esos tiempos esté desaparecido.
Tengo mucho sueño y mucha emoción por qué los días pasan y te pienso. Te extraño.