La vida no se repite, por lo tanto hay que florecer. Nadie tiene porqué soportar un corazón roto, nadie, ni yo, aunque estuviera escrito, aunque fuera predecible, aunque fuera el único fin. Cuando confiamos en alguien nos vulneramos para siempre, de eso ni el olvido nos protege, porque fue nuestra elección. Podemos cambiar, hacer cosas distintas, actuar diferente o volver a actuar igual, pero confiar es poner el corazón en manos ajenas, aunque después se nos devuelva, es como quitarle una capita a un capullo. Por eso es importante no intervenir en temas del amor, no ilusionarse; amar siempre lo que hacemos, eso sí, florecer. Tenemos el poder de crear universos, a diario lo tenemos, yo elijo eso, cada vez que me siento en la batería, cada vez que sueno y sueño, cada palabra escrita, cada personaje que conozco para interpretar, estoy en esta nueva exploración, soltando al vuelo un montón de melodías. Nadie merece un corazón roto, ni yo, porque nubla la vista, nubla todo, es como si no pudiera ver la belleza en otras, no hay anteojos para ello, ni un trasplante ocular, nada. La vida no se repite, somos una estación tras otra, hay que florecer. Te extraño.
martes, octubre 07, 2025
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario