Lo cierto es que no me atrevo a preguntar porque siento que puedo hacerlo de más, o errar, o simplemente incomodar, qué sentimiento más de inseguridad, y me parece tan ajeno también, soy honesta, no quiero sonar a excusa, no quiero sonar a queja, no quiero sonar a nada más de lo que estoy escribiendo, con tranquilidad, es real el pensamiento de que te incomodo si te hablo y no respondes, eso he pensado muchas veces. Y luego simplemente dejo de darle vueltas. Y paro. Es que me gusta hablar contigo, contarte, compartir, que me cuentes, y que me contagies de tus alegrías o momentos de emoción, en fin. No pensaré nada, mejor solo estar, sentir, vivir, e imaginar que sonríes. Te extraño.
lunes, septiembre 28, 2026
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