Me la he pasado escuchando a Michael Kiwanuka, me encanta, trae el soul en todo, ya extrañaba ese sonido, esa sensación de que hay personas que logran llevar su sensibilidad al sonido, su manera de escuchar y proyectar de manera clara lo que les traspasa, amo la música, y pienso en ti. Sabes, amor libertad, hoy llegó otra alumna nueva a clases de batería, y estoy contenta con ello, no hay que quitar el dedo del renglón, persistir, de eso he hablado mucho con mi madre últimamente, luego hago un recorrido al pasado inmediato, y descubro que tengo varias soledades aquí conmigo, se reproducen de a poco, cada una tiene lo suyo, y van abarcando más tiempo y actividades, todas vienen de la más grande, aquella soledad que está a mi lado porque ese fue nuestro trato, la dejo crecer y rodearme de las suyas, para casi todo, y ella me deja explorar todas las posibilidades para estar con ella, pasan los días, las semanas, los meses, y mis soledades tienen un aquelarre constante, para invocar la máxima expresión de mis sentidos, y las llevo en mis ojos, en mis oídos, en mis manos, ya sólo me dejan estar con gente cuando trabajo, nada más, y cuando tengo algo familiar; pero eso si, cuando mis amigas están cerca ellas respetan su presencia, y se van de todas partes, me gusta mi soledad mayor y su séquito de soledades. Te extraño.
martes, septiembre 01, 2026
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