miércoles, enero 21, 2026

Oraciones

 Sabes, amor libertad, estoy sentada en una banquita del centro, casi frente a tu café favorito, ahora se llama Café Cantao, y estoy escuchando una canción que se llama Quisiera, de Daniel me estás matando, y sabes, yo nunca, en ningún momento, bajo ninguna circunstancia, he tenido la intención de lastimarte, jamás, sé que antes lo he escrito muchas veces, pero hoy, no sé por qué, quiero que lo recuerdes; porque si algo tuvo nuestro encuentro fue puro amor, pura ternura y cariños, platicábamos mucho, confíamos, yo en ti, tu en mi, y sabemos que jamás quisimos lastimarnos, sé que tú nunca has querido hacerlo, ni yo, y eso es bonito de pensar, de saber. Esa conclusión me lleva a entender muchas cosas, incluyendo la ausencia, el desaparecer. Y me da tranquilidad que nuestros corazones siguen sin endurecerse, porque nada lo vale, ni el miedo, ni la tristeza, nada vale lo suficiente como para que dejemos de ser, de sentir, de estar. El amor, el mío, es el más callado, el más inexplicable, y está aquí, siempre aquí, conmigo. 

Caminando por estas calles, de pronto te imagino, ahora tan distinta, tan lejos, tan tú. Un paso y te pienso, te recuerdo, y deseo que tu vida siga brillando, que nada extrañes, que nada te duela, que no haya nada que desees y no tengas. Seguiré caminando, sonriendo mientras pienso en tu sonrisa, y confieso que a veces quisiera no ser yo quien fue, pero ya pasó. Pasaste como pasas por todas partes, iluminando al mundo, hasta que decidiste partir. Te extraño. 

No hay comentarios.: