jueves, diciembre 11, 2025

Aliento

 Amor libertad, si supieras lo que estoy escuchando te daría gracia, y luego por qué sueño tanto. Toda la noche rondaste mi mundo onírico, primero en un sitio donde había una cascada en el centro de una plaza que tenía un gran andador, los colores eran blanco, amarillo, verde y azul, pero todos claros, muy claros, había mucha luz, y había entre naturaleza una construcción de cristal, si, parecía algo como una mezcla entre una plaza comercial y un jardín, y ahí estabas, sonriendo, te miré, me miraste, y ya. Otra escena, yo viviendo en otra ciudad, no muy soleada, un pequeño departamento todo blanco, con un comedor redondo, y cuatro sillas, yo tenía un niño, de entre dos o tres años, no sé cómo pero sabía que lo tenía y era mío, de pronto llegaste con él, no sé de dónde lo traías, les pedía que se sentaran a comer, lo hicieron, les serví arroz, y de pronto volteaste a decirme que habías traído pollo, para ser sincera fue una escena muy dulce, me hizo sonreír, no recuerdo más de esa escena, sólo sé que siempre estuviste vestida con una blusa blanca, es muy extraño como no podemos recordar nada con exactitud, ni los rostros, sólo algunos rasgos, nuestra memoria es una condena también, porque nos llena de fantasías y deseos que no podrán ser exactos ante lo que se ve. 

Sabes, cuando veo vídeos del conejo malo en su concierto acá se me eriza la piel, creo que lloraría mucho de estar ahí, por tanta emoción, quizá demasiado, de por si casi siempre lloro en los conciertos, en ese sería algo que no me quiero imaginar, cantar, bailar, todo al mismo tiempo, sentir tanto, pero lo que me hace recordarte, todo, es así, intenso, como tu, no andas a medias tintas nunca, no sabes cómo hacerlo, siempre es todo por delante. Te extraño.  

No hay comentarios.: