miércoles, julio 30, 2025

Miradas

 Amar hace lo que no se sabe hacer, como criar a un ser humano, o como moverse por todos los lugares necesarios para realizar un sueño, por separado y en conjunto con quienes compartimos ese gusto, ese placer. Coincidir en esta dimensión por instantes, o por una eternidad que parece no ser permanente, porque se esconde, incluso parece que desaparece, como los espejismos, que siempre están pero nunca llegamos a ello, sólo a veces, quizá una vez, o dos, y en el momento que llegamos ahí todo es un oasis, se siente así. He aprendido muchas diferencias entre actuar en vivo y ante unas cámaras, afortunadamente en ninguna de las dos siento nervios, pero si siento mucha alegría, y energía de hacer más y más. Sé que escribo mucho de esos temas últimamente, pero es que es todo nuevo para mí, y nunca olvidaré que fuiste parte, aún lo eres, de ese gran descubrimiento, de alguna manera primordial, estuviste a cargo de que esa primera vez fuera lo más amable, lo más alegre y segura, siempre iba con muchas ganas, sin saber lo que sucedería, o a lo que me enfrentaría, era como estar en un cuento todos los días, las noches y las mañanas, muy mañanas, siempre encontraba un tiempo para caminar y mirar el paisaje, intentaba memorizar algunos detalles, sentir el clima, mirar alrededor, porque es extraño pensar que hay sitios a los que nunca volveremos, o quizá sí, o lugares en los que ni siquiera pensamos; esa experiencia me dio tanto, en un momento en el que no tenía claro lo que precisaba, así lo dejé pasar, así me dejé sentir, estaba en caos, mi corazón estaba en profunda tristeza, sentía mucho dolor, y siempre que volvía a casa sentía que todo se caía sobre mí, hasta que volvía a salir, de nuevo a los paisajes del desierto, de nuevo a la amabilidad, a sentirme apapachada, por más pequeños que fueran los detalles, cada palabra amable reconfortaba mi corazón, después paró todo, y recuerdo bien que días después me dio fiebre, el resto de la historia ya lo sabes. Quizá nunca entenderé bien el quehacer de cada uno de los elementos, pero si sé que, en cuanto a todo ese trabajo, dejaste una vara altísima. Te lo agradezco. Hoy eres amor libertad, amor y libertad, y sigo aprendiendo a hacer lo que no sé hacer. 

No hay comentarios.: