Levantar la mano, ni pensarlo, hace unos días descubrí por qué no lo hago, y más allá de la crianza por herencia, me lamenté, porque es por ello que no han pasado muchas cosas, hablo tanto de la libertad y la olvido, mi corazón lo resiente; ayer pensaba en todo lo que he dejado de soñar y por lo tanto me ha hecho permanecer en una realidad construida muy lejos de las otras. Entonces hablas, con toda claridad, como si conocieras mis pensamientos, y aciertas, me haces aterrizar en una realidad mayor, mi corazón te da la razón, aunque vea mi desconcierto ¿Quién eres? Que me lees así. El viento despeja mis pensamientos, y tú. Sin querer, sólo siendo. Gracias. Te abrazo.
jueves, julio 31, 2025
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